Joven y sobradamente preparada, ha pasado por los medios más importantes de España y se ha consolidado como una moderadora con buen talante, que sabe escuchar y que n
o deja que sus entrevistados se "escapen vivos".
En la entrevista de esta mañana a Esperanza Aguirre, ha conseguido detener la conversación en lo importante y ha apremiado a la Presidenta de la Comunidad de Madrid cuando ha querido perderse por los meandros de la retórica política. Ante las réplicas duras de Aguirre y su insistencia en que no se la dejaba explicarse, Pastor ha sido profesional y tranquila. No ha perdido de vista el papel del entrevistador que deja hablar al político -verdadero protagonista- pero, eso sí, no vacila en reconducir la conversación hacia los temas sobre los que los ciudadanos esperan respuestas.
Bravo por el ejemplo de Ana Pastor, moderada, formada, con vocación y un ejemplo de periodismo que no necesita ser protagonista sino que sabe cuál es su imprescindible función. No busca titulares fáciles ni se arroga un papel que no le corresponde y, aún así, es un buena profesional... qué cosas en la polarizada España.
