viernes, 31 de octubre de 2008

Hits...


El jurado de Factor X sabe lo que se hace. No sólo por la imparcialidad y credibilidad de sus valoraciones, sino, sobre todo, porque sabe que los artistas españoles sólo triunfan cuando cantan en inglés y, por ello, el 90% de las canciones que seleccionan para sus artistas en formación no son en español. Todo un acierto!

PD: Después de escuchar el disco de Miqui Puig, me parece que alguien tiene que explicarle lo que es tener el Factor X...

miércoles, 22 de octubre de 2008

Ración diaria

¿Nadie echó de menos ayer su ración diaria de sucesos, drogas, adolescentes violentos, crisis económica y España a punto de dividirse? Antena 3 no pudo emitir su informativo de medio día por un fallo técnico, increíble a estas alturas de la película...


Y, por la noche, el (infausto) partido del Madrid liquidó el informativo de Matías Prats... Los adolescentes borrachos y drogadictos, las violaciones y robos, los desfiles de lencería y, sobre todo, la España que se hunde se quedó ayer sin altavoz...

viernes, 17 de octubre de 2008

La franja maldita...

Parece ser que ninguna de las grandes cadenas consigue cuajar una programación que enganche a la audiencia durante la franja de sobremesa. Desde hace meses, uno tras otro, todos los intentos han sido fallidos.

Cuando acabó el Tomate, muchos pensaron que había dejado millones de espectadores huérfanos que buscarían consuelo en otras cadenas, y se frotaron las manos. En esa época, competía con Fama, con Amar en Tiempos Revueltos y con Sé lo que hicisteis... (Antena3 ofrecía esperpentos como LaLola y culebrones varios). La telenovela española se ha asentado en la parrilla y ha creado un fiel grupo de seguidores. Es, prácticamente, la única oferta televisiva que no es manifiestamente lesiva para el público infantil y adolescente que ve la tele a esa hora. Fama se alargó y se alargó porque atrajo mucha audiencia a Cuatro. Ha sido una de sus apuestas más existosas desde que comenzó la cadena; un programa blanco en el que se apostaba por la pasión por el arte y el trabajo duro en equipo para conseguir un futuro laboral.

LaSexta aún se ríe de la sentencia en su contra que ganó Tele5. Pero se ríe de puertas afuera, porque sabe que, si le quitan su ración diaria de corazón y visceras, se queda sin materia prima. Y con este programa podría caer el único espacio que se ha asentado duraderamente en la parrilla durante la sobremesa con éxito.

Uno tras otros vimos caer el indescriptible Las Gafas de Avelino (con un nombre destinado al fracaso), Channel nº4 (que, con glamour en su comienzo, sobrevivió un par de años agonizando), Visto y Oído (que no ha encontrado un tono propio entre lo informativo y lo cercano, resultando distante y sin personalidad), el Método Gonzo ( qué hacía el de CQC ahí?), el Método por 2 (qué era esto?), Supermodelo (quería mostrar que ser modelo era más complicado que ser ingeniero!), Circus (imitación barata de Fama),... y, el más reciente, XQ no te callas, una mezcla del Tomate y el CQC más hortera con la fría y sobreactuada Carolina Cerezuela.



Parece ser que, por la famosa crisis, las cadenas están dándole a los programas de sobremesa una segunda oportunidad. No los quitan tan rápido como la audiencia demanda porque intentan sacarles un poquito de rendimiento antes de buscar una nueva producción, que siempre entraña más gastos. Intentaron reciclar Circus para cubrir la programación de los sábados por la noche, con un fracaso tal que les ha impulsado a bajar el telón en una semana (registraron un share del 3%).
Ay! qué lejos quedan las tardes con Jesús Hermida, MariTere Campos o Ana Rosa Quintana como reyes indiscutibles de la programación... Los directores de programación se estarán dando cabezazos en las paredes a ver si a alguien se le ocurre otro formato bueno, bonito y barato que acapare la audiencia como lo hicieron en su día estos gurús mediáticos o series como Al Salir de Clase, Pasión de Gavilanes,... mientras se preguntan: dónde se ha metido la audiencia??

domingo, 5 de octubre de 2008

Mi religión...

Adoro, venero, rindo culto a las series americanas de televisión. Son mi religión personal...

Os recomiendo este artículo de El País en el que, para mi tranquilidad personal descubrí que otros muchos practican mi religión con fervor.




La ficción televisiva vive su época dorada. 'Los Soprano', 'Perdidos', 'Mad Men'... Las series de calidad muestran la mejor narrativa que se hace en el mundo. Ésta es la historia de cómo un electrodoméstico denostado cautivó al mejor talento creativo.

¿Quiere usted disfrutar de una buena historia? Cierre el libro, póngase cómodo y encienda la televisión. Sí, la televisión. "Ésta es una edad dorada de la televisión", dice Concepción Cascajosa, profesora de comunicación audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid, "nunca ha habido tantas series de calidad". "¿Edad de oro en la televisión? Sí, en el cable", titulaba The New York Times un artículo reciente. Escritores como Carlos Ruiz Zafón, Juan José Millás, o incluso George Steiner en una reciente entrevista en El País Semanal, coinciden en que si Shakespeare viviera hoy estaría escribiendo guiones para series de televisión. "Las series son en el siglo XXI lo que fue la gran novela del siglo XIX", dice Millás. "Nos entregamos a ellas no porque sean entretenidas (eso es un valor añadido o una coartada), sino por la información que nos dan acerca del mundo en que vivimos".

miércoles, 1 de octubre de 2008

Uno para todas...

Hace casi dos décadas que comenzó la emisión de televisiones privadas en España. Los primeros años de Tele5 nos han dejado entrañables recuerdos de la televisión más casposa y salidilla que hemos tenido desde el destape: el programa de Jesús Gil o el de las explosivas Mama Chicho, son dos ejemplos significativos.

Y quién no se acuerda del Uno para todas, en 1995. ¿No os acordáis? Pues no os preocupéis: parece que no hemos avanzado en el tiempo pues, todas las tardes, en Mujeres y Hombres y Viceversa se reedita el triste formato. Decenas de chicas que pelean por un chaval guapete, sensato y soltero. Tal vez piensen que es el único que queda...

El programa empezó con dos chicos, con un séquito de unas veinte candidatas cada uno, y dos chicas, con sus respectivos veinte enamorados. En palabras de la cotilla mayor del reino, Emma García, buscaban el amor (mediatizado) de sus vidas. Parece que habían agotado los caladeros de novios tradicionales: los bares, los amigos, el trabajo, el gimnasio... Se fueron estos chicos y, por lo visto, Tele5 no encontró a nadie carismático y atractivo... tanto es así que había dos "tronistas" femeninas que desaparecieron del mapa sin rechistar. Parece que tiene más gracia que sean las mujeres las que se pelean por un hombre.
Y ahora todo gira en torno a Efrén (y su madre). Decenas de mujeres solteras pelean por él en directo, se enamoran a muerte, lo cuentan ante las cámaras y discuten como si el chico fuera la única gota de agua en el desierto.
Cuánto hemos avanzado las mujeres para poder permitirnos retroceder de esta manera y qué barato le sale a Tele5 llenar una hora de programación...

lunes, 22 de septiembre de 2008

Un programa 10?



Un programa 10 es novedoso, sorprendente, positivo y enriquecedor para el que lo ve. Después de 10 ediciones, por qué los españoles seguimos viendo Gran Hermano?


Somos el único país del mundo que ha sufrido casi una década de este reality que fue, sin duda, revolucionario en la televisión pero que, actualmente, no sólo está desgastado sino que ya ha perdido su capacidad de regenerarse. Comenzó siendo un experimento sociológico (adulterado) y se perpetuó alternando concursantes tremendamente maleducados y broncosos con otros más singurales, atractivos o representantes de la España más profunda. Sin duda, ha habido excepciones en todos estos años de castings, gente "normal" (si es que alguien que vende su intimidad puede adaptarse a lo que consideramos normal) que no buscaba la fama a cualquier precio sino pasarlo bien y ganar un dinerillo. Pero ya está todo visto: bodas, divorcios, sexo en directo, peleas verbales, agresiones, incultura a raudales, humor de cara a la cámara, enamoramientos, borracheras, amistad, compañerismo, estrategias bélicas,... qué esperamos volver a ver? Han entrado representantes de la mayoría estadística y de la inmensa minoría (transexuales, discapacitados, extranjeros de todo el mundo, prostitutas, cursis redomadas, machistas intratables,...).


Es cierto que vemos cientos de comedias y películas románticas en nuestra vida. Cada una es diferente de la anterior aunque se mantiene ese tono, ese estilo, que nos engancha. Tal vez por ello sigamos viendo GH: nos gusta el drama, el morbo, las relaciones de los demás y pensamos que cada año es diferente en todo salvo en que sigue siendo igual en el fondo. Cambian las caras, los nombres, pero sucede lo mismo. Nos dejan mirar, complacientemente, su intimidad. Podemos comprobar si los raros somos nosotros o si estas personas hacen las mismas cosas en su casa que nosotros en las nuestras.


Pero no son sólo personas y no es su casa: son concursantes, no son ingenuos conejillos de indias de un programa que les sobrepasa. Conocen todas las claves del programa, los juegos, las mentiras pactadas, la trascendencia de sus palabras,... saben dar la mejor cara a la cámara. En las primeras ediciones se decía que nadie podía estar tres meses fingiendo una personalidad que no tenía, pero ya nadie lo cuestiona... o es que no conocéis a alguien que lleve veinte años soportando un matrimonio que detesta? o alguien que tarda años en salir del armario? Pues imaginad si le dieran 300.000€ por aguantar sólo 3 meses.


Está todo inventado, se han probado todas las estrategias: el graciosillo, la mujer callada, el bonachón ingenuo, el estratega guapito, la tigresa herida por el amor, el friki, la madre de la casa, el cateto... Y la única que nos sigue vendiendo que todo es nuevo es Mercedes Milá. Esta profesional me desconcierta. Su lado progresista, su compromiso con las causas en las que cree, chirría con su histrionismo al frente de este programa. Lamentablemente creo que lo que verdaderamente le sorprende es ver el cheque al final de mes y saber que sólo así puede seguir haciendo su Diario D. Mira que me parece sincera y divertida, en general, pero creo que ayer fue la única que quería creerse que el programa era diferente en algo a las 9 anteriores ediciones.


Parece que a los españoles (al menos a 4,5 millones) les sigue gustando ver la intimidad de gente corriente, no de famosos glamourosos que protagonicen portadas de revistas del corazón sino de vecinos como el que hay al otro lado de la pared. Pues que sepan que, simplemente, bajando a la calle, tomando un café en un bar o paseando al perro pueden conocer a esos semejantes en la verdadera vida real.


lunes, 1 de septiembre de 2008

Mala imagen... corporativa



Los nuevos distintivos de RTVE son terribles. Infantiles, excesivos, poco sofisticados y nada juveniles (que creo que es lo que buscaban a tenor del colorido).

Me recuerdan los lazos brillantes que se les ponen a los caballos de las carreras o a los números que indican el ránking de vídeos caseros de caídas y tortazos de algún programa de la televisión local. Desde luego, no ha sido una apuesta a caballo ganador sino un retroceso en seriedad y modernidad.