sábado, 17 de octubre de 2009

Y yo no lo sabía...

No es que no lo supiera, es que no me había parado a pensar en esas personas que, de una u otra forma, se han ganado tu afecto a través de la tele. Cuando murió Michael Jackson, me apenó. Sólo tuve un disco suyo y jamás me habría definido como su fan. Pero su muerte me hizo ver cuántas canciones suyas he escuchado y qué singular era. Aunque fuera un personaje harto extraño y algo turbio, había crecido escuchando sus canciones. Recuerdo perfectamente la emoción que mi hermano y yo sentíamos el día que se estrenó el vídeoclip de Black and White: fue lo más, lo que hacían con las caras!

Y ayer se murió Andrés Montes. No es que fuera su mayor seguidora, es más, me saturaba sobremanera cuando retransmitía fútbol. Pero es el primero que valoró el baloncesto español como se merecía, el primero que confió en la selección e, indiscutiblemente, un showman que conocía el tema pues, durante años, retransmitía de madrugada los partidos de la NBA en Canal +. Había creado un estilo de narrar baloncesto arriesgado y divertido. Sus coletillas, su vocabulario y los nombres con los que bautizó a los jugadores los conocen y usan todo el mundo.

Y yo no había caído en el aprecio catódico que se siente por gente a la que ni conoces, que sólo ves a través de la tele de vez en cuando. Pero es gente que comparte tus momentos de descanso en casa, tus siestas o los ratos de ocio con tus amigos, con la que te has reído desde tu sofá, con la que has bailado, que te hizo sonreír algún día... y se ganan un aprecio distante.

Ahora vivo en Argentina y esta semana han estrenado "Los abrazos rotos". No ha parado de hablarse de la película en todos los medios y de la trayectoria de Almodóvar. En España no valoramos a muchos de nuestros artistas como se merecen. Los tenemos ahí y damos por normal su trabajo, lo trivializamos y en seguida dejamos de apreciar lo original y genuino de su trabajo. Nos gusta destrozar mitos e ir de iconoclastas, como si estuviéramos de vuelta de todo y hartos de cualquier cosa. Y es una pena que nos demos cuenta demasiado tarde de lo que esa gente, ya sean artistas, periodistas o creadores, nos han aportado.Y eso sí lo sabía...


domingo, 27 de septiembre de 2009

Tesoros escondidos


¿Por qué ha dicho María Casado, la periodista de la voz grave que conduce el Telediario de los fines de semana y 59 segundos, lo que ha dicho? ¿Era el guión o lo ha añadido ella? En cualquiera de los dos casos, me intriga saber si habrá tirón de orejas por la frase, por su tendenciosidad, ironía o por su falta de gracia.


Hablando de los tesoros perdidos en barcos hundidos españoles, la periodista ha dicho: "España es el país del mundo que más tesoros perdidos tiene, si se encontraran, no habría que subir los impuestos".


Humor en tiempos de crisis?

Tirón de orejas impropio en un Telediario?

martes, 15 de septiembre de 2009

Las tripas del destripador


¿Qué ocurre cuando un destripador decide moder y desgarrar su propio estómago? ¿Será el colmo del placer? ¿Es la forma de morir con la que todos sueñan?

Lo descubriremos en breve. Los programas del corazón españoles, la telebasura en de cada día, han decidido que ahora se hable de la vida privada más sórdida y morbosa de los propios colaboradores e, incluso, periodistas (de la talla de Karmele Marchante o Lydia Lozano, no se crean...). Es el único género televisivo en el que España crea tendencias, qué triste...

No contentos con basarse en rumores, en un populismo desmedido, en despedazar sin el menor remordimiento a cualquier famosete de medio pelo, de gritar sin parar, de ser incapaces de pronunciar un argumento racional, de hablar del consumo de drogas durante la sobremesa y reírse de que a las 17:00 tienen que ser más cuidadosos porque es horario protegido; ahora han decidido hacer de los comentaristas personajes per se. Y en todas las cadenas se habla de la vida privada de los polemistas (con quién se acostó Jesús Mariñas, que és de la vida de Mila Ximénez, cuánto lloró Lydia Lozano cuando resucitó y luego remató a Ylenia...).

La gota que ha colmado el vaso es la acusación sobre la populista, incoherente, gritona y demagoga Belén Esteban. Ello ha demostrado que el periodismo rosa español ha traspasado una línea más: los comentaristas son entrevistadores y entrevistados, criticos y criticados. No me parece mal, pues el que se nutre de la carne ajena debe admitir que otros buitres se coman su carne también.

Lo que me preocupa es... ¿a dónde va a llegar este género televisivo? ¿Palizas en directo, insultos, amenazas, trivializar la droga y los malos tratos, meterse con los muertos, airear la vida de los niños...? ¡todo esto ya lo han hecho! No sé si los programas y los espectadores les están haciendo el juego que querían a estos pseudoprofesionals pues estoy segura de que todos estos que viven de morder la mano, el estómago y lo que puedan de los famosos quieren, con su sanguinario corazón, llegar a ser famosos a los que algún comentarista les muerda las tripas algún día.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Qué es una recreación para televisión!

El mejor (y casi único) descubrimiento de mi verano televisivo ha sido "El último superviviente", de Cuatro. Como no podría ser de otra forma, siempre que se pasa un verano tan interesante y relajante como es debido, ver televisión no ha estado entre mis mayores aficiones... pero, siendo justa, creo que, aunque hubiese pasado más horas delante de la caja tonta, seguiría siendo el programa que más me ha convencido.

"El último superviviente" es una recreación de las técnicas de supervivencia que pueden usarse para desenvolverse en una naturaleza salvaje cuando no se cuenta con todos los medios necesarios. Es un espacio didáctico y de ficción; los que, pensando que han descubierto la pólvora, lo critican olvidan estos dos aspectos. Se trata de una ficción televisiva dedicada a explicar trucos de supervivencia sin olvidar que se trata de un producto audiovisual: no puede renunciar al ritmo, la espectacularidad, la emotividad... porque no es un documental sino una recreación de ficción!

Cómo saben los platos de Arguiñano? Los cocina él sólo? Por qué toda la gente a la que se pregunta para los informativos casualmente respalda la línea editorial de la cadena en cuestión? Es Gran Hermano la vida en directo? La televisión es un negocio y la ficción es un género que cuenta con una narrativa audiovisual adaptada a los intereses de la cadena y dedicada a atraer al público. Y "El último superviviente" forma parte de dicha ficción... los que lo critican por esto son unos ilusos que se creen ser lo más por ir de iconoclastas antitodo.

Estaríamos hablando de algo bien diferente si Bear Grylls no subiera a los montes, no caminara por el desierto, no se comiera todo lo que se mueve, no hiciera escalada, no construyera su cabaña, no pescara... pero sí lo hace, y lo sabe contar. Es un buen narrador y un buen producto televisivo.

En otro plano, es un programa didáctico, de amor por la naturaleza y en el que se exalta el afán de superación, de la perserverancia y la importancia de la determinación. No hay ningún aspecto negativo en todo ello. Ningún iluso piensa que pueda seguir al pie de la letra todas las indicaciones del protragonista, como nadie intenta provocar una onda vital con concentrase contra el que se salta el paso de cebra delante de nosotros: es ficción televisiva. A los niños les devuelve a los misterios de la naturaleza y les enseña que hay vida más allá de la Play y que se puede vivir con poco. A los adultos, nos divierte ver su valentía, temeridad y ánimo inquebrantable en cualquier situación.

lunes, 13 de julio de 2009

Sangre española

No aprendemos nada de los errores. Nos pasamos el día debatiendo cuál es el futuro del buen periodismo en este horizonte de crisis en el que se desmenuza el papel de la prensa de toda la vida, y no somos capaces de mirar al pasado para no cometer los mismos errores.
El sábado murió un joven en San Fermín y Cuatro se jactaba una y otra vez de tener en exclusiva las imágenes de su muerte. Sus informativos abrían con el instante en que el toro arremetía contra el joven y le atravesaba desde el cuello al pulmón. A ella se sumaba el corifeo de cadenas que repetía sin cesar que, aunque no tuviesen la grabación del momento de la cornada, tenían el agónico desagramiento con los servicios médicos, impotentes, y el joven con la mirada ida y un torrente de sangre manando del pecho.
Cuatro fue altruista y cedío sus imágenes a otras cadenas. Pero no hubiera hecho falta... San Fermín siempre reparte para todos. Hoy El Mundo llevaba en su contraportada el momento en que un cuerno atravesaba el cuello de otro joven mientras su cara se desfiguraba por el dolor y el miedo.
¿Nadie aprendió nada de la imagen inefable de la mujer muerta y mutilada que yacía entre los escombros de un tren explosionado el 11M?
¿Cómo se habrá sentido la familia del joven muerto en San Fermín al ver la agonía de su hijo televisada y a cámara lenta?
Estamos para informar, incomode a quien incomode, de eso no cabe duda. Pero no se debe olvidar que hay datos que no son noticia sino simple morbo o espectáculo. No aporta nada ver la hemorragia del Daniel Jimeno. Si acaso, sólo debería servir para que los seguidores de esa "fiesta" se planteen lo bárbara que es y lo poco explicable que resultan las coartadas folklóricas y culturales para justificar que miles de personas corran borrachas y/o temerarias delante de toros bravos. Pero no ha servido para ello pues tanto la familia de la víctima como la alcaldesa de Pamplona lo han convertido en un homenaje a la fiesta... es un sinsentido.
De cualquier manera, aunque haya ayudado a El Mundo a vender un ejemplar más o a Cuatro a ganar unos espectadores en estos tiempos de crisis, la exhibición de la sangre y el dolor no está justificada cuando no aporta nada informativamente y, en este caso, se ha vuelto a demostrar que los medios españoles pasan la frontera ética cuando huelen la rentabilidad del dramatismo y el sensacionalismo.

miércoles, 24 de junio de 2009

Frases célebres


"¡Que esto no es una corrala, joder! tía..."

Jorge Javier Vázquez, Sálvame


"- ¿Cómo te llamas?

- Basilia

- ufff.... qué bonito nombre..."

Óscar Martínez, Tal cual


Los nombres de los programas les van que ni pintados a los autores de las frases. Jorge Javier intentando poner orden en su cortijo de hienas y parásitos; Óscar Martínez mostrándose demasiado tal cual es con una señora que, probablemente, ya sabía que su nombre no es de los más agraciados.

Dos momentos fugaces en el universo de fango que es la sobremesa televisiva. Aunque, puestos a elegir, la naturalidad de Óscar Martínez es mucho menos ofensiva que la casquería de Vázquez.

miércoles, 3 de junio de 2009

Segunda mano

No seamos ilusos.

No hay nada ni nadie nuevo en la televisión. Los programas florecen, se marchitan y se convierten en abono para otros espacios de los que toman el estilo, el formato, el presentador... pero, qué menos, han de ofrecer alguna seña de identidad propia para poder cambiarse el nombre.

En Antena3, por falta de creatividad y fracaso tras fracaso, decidieron hacer un refrito de ex's de otras cadenas y otros programas del mismo estilo. Y Tal cual cogieron a una locutora amigable de la Ser, a una estridente polemista de Supermodelo de Cuatro, a un resabido pijo de Telemadrid, a un ligón de Mujeres y Hombres de Tele5, a un humorista de La Noche Hache, a algún contertulio de Ana Rosa y otros de Emma García. Eso es pluralidad!

Lo mezclaron poco, para que no se difuminara el olor a usado, y le dieron el formato tradicional: primero sucesos y crónica social y después famoseo. Como novedad, copiaron la idea de María del Monte, en Canal Sur, de Cuestión de Peso. Y ya tienes un programa para la sobremesa!

Van sobre seguro. No hay nada virgen en la televisión, todo es de segunda mano; pero, al menos, se echa en falta un toque de originalidad, de creatividad para poder distinguir a un programa de otro. Tal cual es un programa blanco, como lo son los yogures o la leche sin marca, más baratos, que nos ofrecen los supermercados. Los mismos famosetes y periodistas que conocemos de otros programas se reúnen para hablar de la misma forma sobre los mismos temas, esto garantiza un programa con cierta audencia mientras no apueste por tener un estilo propio y consolidarse en la franja maldita o, por el lado malo, arriesgarse a pasar al olvido (como ya, por otra parte, hace día tras día).