domingo, 30 de diciembre de 2007

Derechona

La Noria, de Tele5, organiza un debate sobre los asuntos más polémicos de la vida política y social de la semana. Consiguen la apariencia de neutralidad con tres periodistas de izquierdas y tres representantes de la derecha.
Un rollito de primavera en mal estado me obligó a dormitar anoche frente al televisor así que decidí darle una oportunidad al debate sobre la vida del presidente Sarkozy o las intolerables palabras del obispo de Tenerife. Deberían contraindicar el consumo de la derecha rancia: reavivó mis indómitas ganas de vomitar.
Isabel Durán, Miguel Ángel Rodríguez (sí, el de las niñas que hacen la puesta de largo) y una parlamentaria Popular de Barcelona mostraron lo que la derecha nunca debe ser... es que no se dan cuenta? Son reaccionarios, intolerantes, pseudointelectuales.
Les pusieron las declaraciones del obispo en las que textualmente decía: "Algunos menores provocan". La estrategia para no condenar estas palabras fueron:
1. Durán dijo que ella no lo había oído. El presentador se las leyó, se las volvieron a poner en audio, y entonces se quedó calladita, sin responder, dejando pasar el tiempo.
2. Rodríguez dijo que todo era culpa de la Educación para la Ciudadanía, que promovía la homosexualidad entre los menores.
3. La parlamenteria, como era la única en activo en las filas populares, se erigió como bastión de la derecha pura. Por un lado dijo que la educación sexual de los adolescentes promueve la sexualidad y la homosexualidad entre estos y, la perla de la noche, que ella era juez y que los menores de 12 años es verdad que llegan a provocar. Habló, como ejemplo representativo de la sociedad española, de dos adolescentes que violaron a sendas chicas en su ciudad y que estaban en un centro de menores. Y se quedó tan pancha!!
Como jueza sentenció, además, que las palabras del obispo no serían condenables ni tiene porqué rectificar. Como no hay que rectificar nada de la desmemoria histórica!
El banco de la izquierda estaba compuesto por Karmentxu Marín y dos periodistas que no tuvieron pegada. ¿Cómo pudieron dejar que la derechona se saliera con la suya? Les tendrían que haber acorralado... El banco de la derecha omitió las preguntas, las esquivó y arremetió contra la lógica tan ricamente.
Esta no puede ser la derecha española. No puede alinearse con la Iglesia con los ojos cerrados. Su electorado deberá ser el que les muestre que los tiempos cambian y que la Iglesia no son/somos todos y que todo lo que digan sus líderes no se convierte en mandamiento divino, puesto que ellos tienen una venda en los ojos y unas orejeras que les impiden conocer la realidad.
Si no, cuando me pare la Guardia Civil por ir borracha como una cuba en Nochevieja les diré: "quién es usted para decirme cuántas copas he de beber". Como nuestro ínclito Aznar.
O cuando alguien abuse de un menor y se defienda, emulando a Airbag, 'es que las visten como putas'.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Papito del año

El trabajo de Miguel Bosé Papito ha sido coronado como el mejor disco del año en España. No me parece mal... no es el estilo que más me gusta, pero me parece que el disco tiene duetos interesantes y le da un aire fresco a todas las canciones que, como formaban parte de nuestra banda sonora, nos renuevan también a nosotros.
Miguel Bosé tiene personalidad. No me malinterpreten, no es un filósofo ni un revolucionario del arte (tal vez en el vestir); pero, sin lugar a dudas, no es un busto parlante. Es una persona con formación, con cultura e inteligencia. Se le puede realizar una entrevista interesante en la que no necesita intentar hacer piruetas retóricas para demostrar que es una persona seria. Es decir, no es el típico artista que, en las preguntas sinuosas de Jesús Quintero, responda trivialidades barrocas que sólo demuestran que no hay contenido para soportar tanto envoltorio.
Pues decía que lo del premio no me sorprende porque, hace una semana, TVE le dedicó una gala íntegra. Intercaladas con una buena entrevista, interpretaba sus canciones versionadas acompañados de artistas como Juanes o un desdibujado Rafa Sánchez (La Unión)... bueno, en ese caso Antonio Vega sería un holograma...
Pero he ahí que el director del Séptimo de Caballería que, recuerden, dijo que la música en lata era como invitar a un gran cocinero a un programa y ponerle a descongerlar una pizza en el microondas, hizo mucho playback. Es comprensible que sea difícil ensayar con tantos artistas como los que forman parte de su disco, pero ni una canción se salvó del play back. Hace un mes cantó con todos estos artistas en Las Ventas y hubo algunas canciones que interpretó él sólo, con la grabación de su partener, pues ni siquiera por esas se atrevió a cantar...
Eso sí, como pizza precocinada fue de las mejores.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

De raza

Las crónicas de Jon Sistiaga desde cualquier recóndita guerra eran unos de los momentos de reporterismo televisivo más interesante de los últimos años. Siempre me ha parecido un 'periodista de los de antes', un tipo serio, con conciencia y conocimiento de la realidad.
Creo que, cualquier otro, en su lugar, hubiese aprovechado la muerte de Couso para ganarse un sillón confortable en las tertulias nacionales en las que, durante años, habría contado una y otra vez lo durísima que es la guerra y se habría recreado en sus heridas. Pero Sistiaga se sumó al proyecto de Cuatro y le han dado un espacio para que campe a sus anchas... y su hábitat natural es el campo de batalla.
Había hecho otros reportajes con anterioridad que me habían parecido buenos también pero el que se emitió el lunes en Cuatro, Sargento, ¿A qué estamos disparando?, fue incluso más interesante de lo que esperaba.
Sistiaga no ahorró preguntas comprometidas, ni se escondió de los disparos: puso el dedo en la llaga. Pero no buscó el morbo ni la pregunta fácil, hiló un guión narrativo magistral que nos permitió conocer a qué rezan los soldados americanos, qué piensan que hacen allí, qué siente la población iraki y porqué algunos colaboran con 'los invasores'. Nos enseñó la vertiente económica de la guerra: las conexiones a internet de los soldados, el Burguer King en el campamento base,... y, sobre todo, dejó que fueran los soldados y la población quienes nos explicaran que no saben cómo va la guerra en general ni cómo terminará.
No se recurrió a tópicos sobre cómo malvive la población durante la guerra, sobre cómo se agudiza el ingenio para no pasar hambre. Tampoco, por el lado contrario, se recreó en los soldados americanos que van a la guerra para pagarse la universidad. Sino que se mostró que los pequeños campamentos son cuidades rentables económicamente y que la precisión no se logra con la tecnología porque, en muchas ocasiones, los ataques son ciegos y nadie sabe contra quién se dispara.
Fue un gran reportaje, impactante visualmente y con una gran calidad informativa; que mueve la conciencia de quién lo ve y muestra lo que es una guerra actualmente. La pena es que, quienes la alentaron en España, se parecen a los soldados americanos... aún creen que todo es por algo bueno.
Sisitaga es un periodista de raza.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Las nuevas coordenadas de El Mundo

La redacción del diario que dirige Pedro J. Ramírez se traslada. El crecimiento de la plantilla de la edición impresa pero, sobre todo, el de la digital, ha motivado el traslado a nuevas instalaciones.

El diario lo narra con cierta melancolia en El último día en Pradillo, 42, donde el propio Ramírez cuenta los dulces momentos de entrevistas secretas en su despacho, de reuniones en las que decidir portadas históricas con su equipo de periodistas .... ay! Qué grandes historias de detectives ha ambientado Ramírez en ese despacho!

Su libro Amarga victoria es un sinfín de llamadas top secret y entrevistados que se escapaban por la puerta oculta que no podría concebirse sin las sillas o azulejos coloristas de Agatha Ruiz de la Prada decorando la habitación, su retrato a modo de cuadro de Warhol en las paredes o las estanterías repletas de libros caóticamente ordenados. En ese ambiente se situaría un españolizado Dick Tracy que, tirantes en pecho y mirada punzante tras unas gafas verdes, proclamaría henchido de orgullo: "Lo tenemos! Hemos despejado la X de los Gal!!!".
¿Seguirán las aventuras del dectective Pedro J. Tracy en su nuevo cuartel? Parece que sí, porque el periodista ya se ha hecho instalar un sistema de doble puerta... y se lleva los cuadros con él!
(Aunque no es todo felicidad por el cambio de sede. PRNoticias cuenta que muchos trabajadores no están tan contentos por el cambio de sede porque la actual, en la Avenida de San Luis, está más alejada del centro, tiene peores conexiones y menos sitios donde comer para los trabajadores. Nunca llueve a gusto de todos...)

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Homenaje a Carlos Llamas

Volver a escuchar la voz de Carlos Llamas de nuevo es emocionante.
Espero que pronto alguien nos vuelva a analizar la actualidad con esa profundidad y sosiego.



martes, 27 de noviembre de 2007

Be journalist, my friend

Hoy en día, ser periodista no significa gran cosa. Si tu hijo te dice que quiere estudiar esta vocacional carrera, recomiéndale que se lo piense dos veces: que haga una filología o que se haga famoso, eso tiene mucha más salida.


El periodismo es una profesión de raza y apasionante cuando se ejercita éticamente. Pero, seamos realistas: aunque los periodistas, independientemente de la magnitud de su medio de comunicación, estén comprometidos con su labor de mediación social, la imagen que la ciudadanía tiene de ellos-la mayoría de las veces por la influencia del seudoperiodismo pero, también, por culpa de los periodistas justicieros- pasa por su peor momento. No soy para nada una persona catastrofista, no crean, pero es que el panorama es lamentable.



Lo que hacen los periodistas en televisión lo puede hacer cualquiera, por eso díganle a sus familiares y amigos que estudien lo que deseen, que luego acabarán de periodistas si tienen madera (carcomida por las hormigas blancas). ¿qué por qué lo digo? Porque no contentos con llenar de famosillos los programas de tertulias, Tele5 ha creado ahora al famoso infiltrado con cámara oculta que intenta desenmascarar la cienciología. Todo un hito en el periodismo de investigación nacional.

Un granhermanita venida a menos, que lo ha probado todo todo para seguir en el candelero, se infiltra en la cienciología y nos relata que ha pasado mucho susto, que aquello es muy fuerte. Y, de esta manera, el Tomate investiga!


Aquí hay tomate, por cierto, ha cambiado de grafismo y de logo. Para pasar de una noticia a otra un tomate se explota en pantalla, como un estallido de diarrea en la cara de quienes lo ven. Porque este programa se supera a sí mismo cada día: se nutre de informaciones que provienen de predicciones astrales, repite hasta 7 veces el mismo anuncio manipulado y maligno durante el mismo programa, no contrasta ninguna información, inicia campañas de acoso y derribo sin ningún pudor... es que no se merecen que le dedique ni una sola palabra más a esta farsa de programa rosa-negro que roza el horario de protección infantil.

La cadena más vista de España ningunea a los periodistas, ridiculiza el periodismo de investigación y lo iguala con la última excentricidad de una famosilla cualquiera. Tele5 se deshizo de muchos de sus mejores periodistas de los informativos, aunque es cierto que quedan algunos decentes. Hoy en día puede atribuirse el mérito de reducir la investigación a ver cuántos kilos ha perdido Julián Muñoz o cómo monta la Infanta Elena su mueble del Ikea.
Lo de ahora es aún peor. Las cuestionadas cámaras ocultas pueden sacar a la luz información más que importante pero deben ser realizadas con responsabilidad, con la credibilidad de no manipular el discurso de la persona grabada, con la legitimidad de pretender aclarar algo para la ciudadanía... Tele5 lo mezcla todo (programas de cotilleo sobre la vida del presidente González, explicación de procesos judiciales en programas del corazón,...) y ello es la base de un estilo de programación soez, negativo y estridente que sólo empuerca la imagen del periodista para la ciudadanía.
Les voy a lanzar un reto, el Tomate ha anunciado que coronarán mediante votación popular (1,2€/sms) al famoso más aburrido y JJ Vázquez promete que al ganador no lo sacarán más en el programa. Aburrido no es la palabra que mejor le define -cínico o endiosado tal vez- ¿pero les importaría votar por el propio Vázquez a ver si cumple y se larga de la tele?

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Andaluces por el mundo

Jueves noche, hago un zappeo por las cadenas generalistas y me dan ganas de acostarme en cuanto termina El intermedio, del Gran Wyoming.

Pero tengo el sueño tardío y decido darle otra oportunidad al mando.... y me encuentro con Andaluces por el mundo, en Canal Sur 2. Es un programa extraordinario, felicitable en todos los extremos.
Según me cuentan, ya existía Madrileños por el mundo. Pero, de cualquier manera, creo que este programa es especialmente adecuado para los andaluces: permite reflexionar sobre la evolución de los emigrantes andaluces de antaño, que se iban a buscar empleo, generalmente de poca cualificación, porque aquí no había muchas oportunidades, hasta la situaciación actual.
Hoy en día, Andalucía exporta gente cualificada, emprendedores, que se deciden a irse a otro país para aumentar su formación o su negocio, para ampliar sus experiencias vitales. Eso sí, mostrando siempre en sus palabras el recuerdo especial a las tierras andaluzas.
El estilo es ágil. Son reportajes al estilo Callejeros en los que el periodista parece no influir, sino simplemente dejar hablar a los entrevistados. La narración se deja llevar por las experiencias de los andaluces, por cómo viven en la distancia, por cómo narran su adaptación a las diferencias con la vida aquí.
Dan ganas de irse a vivir al extranjero, de abrirse al mundo, para amar desde allí Andalucía.
Con productos televisivos de calidad como éste, la televisión andaluza gana un poco de credibilidad... tristemente no la suficiente como para superar la línea de flotación porque la RTVA está muy hundida en el fango de programas como los de María del Monte o los realityshows al estilo andaluz más rancio.